Body fillers contra el envejecimiento corporal • Guapísimas

Es una obviedad decir que la piel del cuerpo envejece. Obviamente, lo hace. ¿En qué lo notamos? En que zonas como escote, codos, rodillas o manos acusan arrugas, pliegues y marchitamiento cutáneo.

Esto ocurre por culpa del adelgazamiento del tejido celular subcutáneo (hipodermis), responsable del almohadillado que otorga sustento a la piel y suavidad a los contornos.

Al mismo tiempo, la epidermis y dermis pierden su tersura, lo que se manifiesta en unos relieves marcados difíciles de corregir con cirugía.

Los fillers de hialurónico, ya ultra-probados en rostro, llegan para el cuerpo. Se trata de un ácido hialurónico de tercera generación.

Las zonas donde se inyecta son cinco:

  1. El escote: que se marca en el canalillo con arrugas que estropean el pecho en su conjunto.
  2. Los codos: que se arrugan aún más, marcando pliegues y rugosidades.
  3. Las rodillas: que envejecen pronto, poblándose de arrugas incluso en el cuerpo más esculpido.
  4. Las manos: que marcan arrugas en dedos y muñecas según adelgaza su piel y se marchita.
  5. Los pies: que envejecen con la inesperada aparición de arrugas entre los dedos, coartando el uso de calzado veraniego.

El hialurónico “body filler”, que están usando ya en IML, grandes expertos en medicina estética, es un relleno biocompatible cuya viscosidad y duración permiten mejorar esos detalles de los que hablaba.

Nos cuentan desde IML que se llama DeneB y está compuesto por microesferas que tienen gran capacidad para retener el agua y aportar volumen. Reticuladas con la tecnología Multi-Staged Cross-linking (MLC), que emplea un agente reticulante de gran pureza y mayor biocompatibilidad, consigue mayor cohesión entre ellas, mejores propiedades viscoelásticas del gel y más duración en el tiempo.

Este ácido hialurónico de tercera generación se presenta en dos densidades:

Para colocación subcutánea profunda, con el fin de aportar volumen y generar un efecto de sustento intenso.

Para colocación subcutánea superficial, con el objeto de mejorar la proyección de zonas concretas, produciendo relieves suaves y bonitos.

“Para su infiltración se utiliza una cánula ultrafina que, a simple vista, parece una aguja convencional y permite depositar el producto en la parte más profunda de la hipodermis”, explica la Dra. Josefina Royo de la Torre, subdirectora de IML , que añade: “El filler se distribuye en retrotrazado y se coloca en capas ascendentes, teniendo en cuenta el espesor de la dermis y la corrección necesaria en cada caso”.

La recuperación es prácticamente inmediata, aunque se puede mostrar una discreta inflamación durante las primeras 24-48 horas.

La sesión cuesta a partir de 475€, en función de la corrección necesaria. Los resultados duran un año.

Más información: IML (Madrid) Tlf: 917 024 627