Netflix en la cama y adelgazar... ¿incompatibles? • Guapísimas

Llevamos medio confinamiento hablando del sueño. De por qué tenemos pesadillas, de cuán importante es tener una buena higiene de sueño, de por qué dormir bien ayuda a fortalecer el sistema inmunológico

Los expertos nos han regalado sus mejores consejos para hacer del momento del sueño un aliado para paliar la ansiedad y el estrés que nos ha provocado esta situación de alerta sanitaria.

Entendido que no dormir bien o dormir un número insuficiente de horas afecta en la capacidad de concentración y el rendimiento también sabemos, pues, que puede tener consecuencias en la fortaleza de nuestras defensas. Según la doctora Cristina García de Leonardo, médico especialista en neurofisiología clínica, “además de fatiga y cansancio, la falta de sueño se relaciona con cambios inmunológicos, metabólicos y endocrinos tales como intolerancia a la glucosa, diabetes y obesidad”.

Dormir mal dificulta adelgazar

Si en tus planes de nutrición saludable está la pérdida de grasa, dormir es más importante de lo que crees. Y ahora viene la parte que quizá no sabías y que, seguramente, no te va a hacer mucha gracia. Si durante este tiempo te has acostumbrado a dormirte leyendo tuits, haciendo scroll en Instagram o revisando los mejores vídeos de TikTok, es momento de cambiar costumbres.

Desde Fitbit, la empresa que desde hace más de diez años y a través de sus dispositivos monitoriza el sueño de sus usuarios, sugiere algunos hábitos de higiene de sueño, como hacer cenas ligeras, irse a dormir y levantarse siempre a la misma hora o mantener un ambiente adecuado en la habitación.

Otros expertos en obesidad meten el uso del móvil en la ecuación, sobre todo personas que necesitan cambiar su composición corporal (con un objetivo de pérdida de grasa). Hablaremos de ello más tarde.

Primero, sepamos qué tiene que ver dormir y adelgazar.

Numerosos estudios científicos publicados en los últimos años ya relacionan –sin ningún género de dudas- el déficit de sueño con la obesidad. Dormir mal vuelve loco al apetito y a las hormonas que lo controlan. Cuando no se duerme bien, la leptina, encargada de la sensación de apetito saciado, baja; la grelina, estimulante del apetito, sube.

La recomendación de dormir, al menos, siete horas diarias para no alterar los mecanismos biológicos, se une a la necesidad de vigilar la tolerancia a la glucosa y tener un balance energético. A partir de ahí, con cada hora de sueño adicional, se reduce en un 36% el riesgo de sufrir sobrepeso.

Decíamos que, para dormir bien, hay que poner el móvil en modo avión bien prontito, antes de meternos en la cama.

Paloma Quintana, licenciada en Ciencia y Tecnología de los alimentos, Máster en Nutrición Humana (@nutricionconq en redes), autora del blog que lleva su nombre, habla de cronodisrupción dentro de su serie de 53 pequeños cambios que influyen en un proceso de pérdida de grasa, expuestos en su cuenta de Instagram.

“Os propongo las 22 horas como hora máxima para cesar la exposición a pantallas de ordenador, televisión, tablet o móvil”, sugiere. Y lo explica así: “Esta acción puede ayudar a la regulación del organismo para conseguir bienestar físico y mental más de lo que pensáis, pero también ayudará enormemente a perder grasa ya que, si estáis en tal proceso, la cronodisrupción juega un papel clave dificultándolo”.

A dieta de Netflix

No parece buena idea dormirse viendo una serie. El porqué te lo cuenta Quintana:

“No atender a nuestro reloj interno tiene implicaciones no solo en el porcentaje de grasa y masa muscular, también en el desarrollo de enfermedades como el cáncer, otras de tipo neurodegenerativo, diabetes tipo 2, trastornos del sueño, depresión y, por supuesto, alteraciones hormonales relacionadas con el hambre y la saciedad”. Es decir, lo que decía antes de la leptina y la grelina.

La experta en nutrición lo deja claro y fácil de entender la eterna duda: ¿Cómo se regulan estas hormonas?

Para regular el reloj interno es básico exponerse a luz cuando es de día y no hacerlo cuando es de noche, siendo la luz de las pantallas de nuestros dispositivos de las que más afectan negativamente, pero también la iluminación del hogar. Una buena opción es encender velas en casa a partir de esta hora, las 22 horas” (Paloma Quintana, dietista nutricionista).

Ya sabes, si quieres ayudar a tu proceso de pérdida de grasa, a partir de las diez: velas, calma y algún entretenimiento analógico.