¿Por qué algunos filtros solares dejan un rastro blanco y otros no? • Guapísimas
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¿Por qué algunos filtros solares dejan un rastro blanco y otros no?

El Oráculo te explica a qué se debe el halo blanquecino que provocan algunas cremas de protección solar

Seguro que te has dado cuenta que, a veces, al salir del agua, hay gente que trae un rastro blanco en la cara. Muy útil cuando se trata de niños, porque así los padres podemos ver si todavía les queda algo de protección, resulta un poco anti estético en adultos, sobre todo en el rostro.

Los filtros solares que dejan este rastro blanquecino que, todo hay que decirlo, es el gran desafío de los laboratorios afanados en combatirlo con nuevas fórmulas cada vez más translúcidas, son los filtros minerales.

Ya contamos la semana pasada que los filtros minerales son los también conocidos como “filtros físicos” y, tal como explica la química Deborah García Bello (@deborahciencia en redes), son los más antiguos, los que están desde el principio.

Son filtros solares formados por minerales, normalmente óxido de titanio y de zinc.

“Estos compuestos son fluorescentes, es decir, absorben la radiación ultravioleta y la reemiten como visible evitando que nos haga daño; la reflejan como un espejo”, explica en su cuenta de Twitter.

Según ella –y según todos los dermatólogos y expertos en cuidado de la piel a quienes preguntes- son los más adecuados para niños y pieles sensibles en general, pero tienen principalmente dos inconvenientes: son deshidratantes y dejan un rastro blanco.

Su gran ventaja es que no provocan nunca reacciones cutáneas y que constituyen la fotoprotección solar más estable: al ser inertes no se fotodegradan.

Cremas de sol que dejan un rastro blanco

El gran caballo de batalla de estos filtros es que te dejan la cara un poco blanca (a veces, bastante blanca). La protección solar mineral no se absorbe bien porque, precisamente, busca eso: actuar como un escudo natural bloqueando los rayos solares y quedarse en la superficie de la piel, reflejando y dispersando la radiación.

De hecho, con ellos hay que emplearse más a fondo por la noche al retirarlos correctamente con la limpieza nocturna.

Como el reto es evitar dejar ese rastro blanquecino, los laboratorios lo tienen en su tarea pendiente número uno. Para no recurrir a las nanopartículas, que empiezan a cobrar mala fama en términos ecológicos, buscan otras fórmulas.

Por ejemplo, la gama Mineral Collection de la marca Coola incorpora filtros físicos como el dióxido de titanio y el óxido de zinc y ambos minerales se formulan y encapsulan por separado, de forma que están uno distante del otro. Por eso es un resultado mucho más ligero y transparente.