Glicólico y retinol... ¿hay que elegir? • Guapísimas

Pasamos media vida hablando de proteger la piel. Contra los daños del exposoma, con variados y eficaces filtros solares y antioxidantes, manteniendo su hidratación y la buena función de la barrera.

Pero también es importante pensar en la piel cuando el sol se esconde. Habrás escuchado a expertos en cuidado de la piel decir que conviene usar “transformadores” o “renovadores” por la noche si quieres trabajar la piel y minimizar arrugas, manchas, marcas, etc.

Pues cuando hablan de estos ingredientes cosméticos capaces de transformar la textura de la piel, se refieren a algunos alfahidroxiácidos y al retinol (la forma cosmética del ácido retinoico). Ya sabemos mucho sobre el retinol, hemos hablado varias veces de él.

Pero planteamos en el titular qué pasa si quieres usar retinol y también un alfahidroxiácido como el ácido glicólico. Lo primero, conviene saber qué es el ácido glicólico. Según cuenta la farmacéutica y experta en dermocosmética, creadora de su propia línea, Gema Herrerías, en su libro La guía definitiva para el cuidado de la piel (que puedes comprar en su web), es el más eficaz de los AHAs.

Los AHAs (alfahidroxiácidos) son ácidos carboxílicos que se encuentran de forma natural en muchos alimentos y que se usan en cosmética para mejorar la textura de la piel por su acción en la renovación epidérmica y en la normalización de la queratinización” (Gema Herrerías)

¿Qué hace el ácido glicólico?

El ácido glicólico (y otro llamado láctico) regulan la melanogénesis al inhibir la tirosinasa, al tiempo que normalizan la distribución irregular de la pigmentación. Es decir, te conviene si tienes manchitas.

También estimula los fibroblastos, aumentando la síntesis de fibras de colágeno y elastina, mejorando el aspecto de las arrugas de expresión y la firmeza a largo plazo. Eso se traduce en una piel de aspecto más joven.

De todos los alfahidróxiácidos, el ácido glicólico es el más eficaz, junto con el ácido láctico. Así lo afirma Herrerías, que recomienda conocer bien este ácido antes de lanzarse a él.

En las páginas de su libro da pistas: “El uso diario o semanal, teniendo en cuenta la concentración y el pH del producto cosmético, puede ser muy distinto”. Ese es el motivo por el que encontrarás glicólico en ampollas súper concentradas y, por otro lado, lociones post-limpieza poco concentradas. Lo ideal es consultar con un experto.

El ácido glicólico se puede utilizar para el control del acné, ya que elimina la obstrucción folicular, mejora las lesiones inflamatorias y los comedones y disminuyen las cicatrices. Además mejora el aspecto del melasma (manchas grandes de origen hormonal), los lentigos solares (manchas pequeñitas culpa del fotoenvejecimiento). Por último estimula la proliferación de fibroblastos y, con ello, la síntesis de colágeno para la disminución de las arrugas y la del ácido hialurónico epidérmico y dérmico.

Glicólico vs retinol, ¿hay que elegir?

Sin duda, glicólico y retinol están en el top 1 de todos los dermatólogos por su eficacia demostrada después de años y años de uso. Los pautan por su gran capacidad de renovación, entendida como recambio por una piel de mejores características: más luminosa, menos manchas, menos marcas y cicatrices e incluso… ¡menos arrugas!

La Dra. María Marcos, especialista en Dermatología Médico-Quirúrgica y Dermatología Estética del Grupo Pedro Jaén y la Clinica Bioláser La Moraleja, intenta aclarar por qué a veces hay que elegir entre glicólico y retinol (y, a veces, pueden combinarse y sacar lo mejor de ambos).

“Si me preguntan qué diferencias hay entre ellos o cuándo elegir uno u otro, les hablaría de sus diferencias”, apunta. Y especifica estas:

El ácido glicólico es un alfahidroxiácido derivado principalmente de las frutas. Tiene la propiedad de ser soluble en agua y de ser una molécula muy pequeña, lo que le permite penetrar hasta capas profundas de la piel. Es exfoliante, antiacné, reduce marcas y cicatrices, atenúa manchas y tiene actividad seborreguladora.

El retinol, por su parte, es un derivado de la vitamina A y constituye el activo más empleado en cosmética -frente al ácido retinoico que es el activo médico, más potente, pero a la vez más irritante por lo que requiere prescripción médica-. Es anti-arrugas, mejora la textura, luminosidad y firmeza de la piel, atenúa marcas, cicatrices y estrías.

Elige: retinol o glicólico

“Si tuviera que resumirlo mucho, diría que elijo el glicólico para pieles jóvenes y con tendencia grasa y acneica. El retinol lo indico más en pieles maduras con tendencia a manchas y arrugas”, afirma. Y aclara la eterna duda de las más beauty freaks: ¿Es posible utilizar ambos?

La respuesta es sí. Se pueden usar ambos, pero solo en pieles acostumbradas y prestando mucha atención a la concentración de uno y otro”.